Programas como “Save More Tomorrow” mostraron que escalonar aportes junto a aumentos salariales reduce dolor presente y mejora futuro. La clave ética es avisar, permitir ajustes sencillos y ofrecer comparaciones comprensibles. Si la persona entiende costos y beneficios, el predeterminado acompaña objetivos personales. Un clic para salir protege libertad; explicaciones claras protegen confianza, la ganancia más difícil.
Modelos de adhesión por defecto pueden elevar registros, pero requieren campañas que expliquen derechos, objeciones y procedimientos familiares. La experiencia internacional sugiere que la infraestructura hospitalaria y el diálogo social sostienen resultados, no solo la casilla marcada. La ética pide consentimiento robusto, información verificable y posibilidad de rectificar. Más que cifras, importa la dignidad en cada decisión.